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Los 8 peores clientes que tu agencia de Diseño Web puede tener y como evitarlos

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Los clientes vienen en todas las formas y tamaños, ellos son el alma de toda empresa, trayendo con ellos los problemas que hay que resolver a cambio de dinero contante y sonante, así que cuando alguien viene con un proyecto ilusionante, es fácil entusiasmarnos pensando en todas las posibilidades de diseño web que podemos realizar, sin pensar en cual será el verdadero trabajo.

Detectar un mal cliente desde el comienzo, es muy importante tanto para mantener nuestra cordura como para seguir sosteniendo nuestro negocio, pero ¿Cómo saber cómo es un cliente antes de empezar a trabajar con ellos?

Lo primero que tenemos que hacer es una investigación del cliente, averiguar cuáles son los proveedores que han trabajado con ellos y cuáles son sus comentarios sobre estos clientes, también debemos ver si fuimos elegidos como proveedores reemplazando a otra empresa del sector, saber el motivo del reemplazo para poder evitar sorpresas desagradables.

Lo segundo es que tenemos que confiar en nuestros instintos, ya te diré que un cliente que es frustrante y difícil de tratar en las negociaciones previas al trabajo, no se convertirá en el cliente perfecto una vez comencemos a trabajar con ellos, al contrario lo que mal comienza, mal acaba.

Aquí tenemos una lista de los 8 peores clientes que tu negocio puede tener (si tienes alguno de estos preocúpate!)

1. El Cliente Renuente

peores clientes

Es aquel cliente que no está abierto a nuevas ideas, no acepta nuestras recomendaciones o sugerencias de mejoras en el trabajo a realizar, simplemente se resiste a realizar las indicaciones que les damos.

Este tipo de clientes no busca un proveedor porque quiere, lo busca porque lo tiene que hacer, cerrándose en su propia idea de cómo tienen que ser las cosas, sin escuchar a nosotros que somos  los expertos en el trabajo (por algo están solicitando el servicio, no?).

2. El Falso Cliente

falso cliente

El falso cliente es aquella persona (que por lo general tiene un papel menor en su empresa) que está buscando la mayor cantidad de información y orientación sobre el servicio que ofrecemos, es el tipo de personas que nos hacen muchas preguntas, consultas sobre el servicio que realizamos, consultas técnicas sobre el diseño de páginas web, avances y pruebas gratuitas antes de concretar el negocio, todo esto con la única intensión de que le brindemos información y orientación del servicio, suelen ser personas que brindan o realizan el mismo trabajo en su empresa, y lo único que quieren es ampliar sus conocimientos a costas nuestras.

Debemos tener mucho cuidado con este tipo de clientes (si es que se los puede llamar clientes), ya que lo único que lograremos será ser consultores no remunerados.

Para saber si el proyecto es real o no, debemos identificar los plazos y presupuestos con el cliente, sugiriendo un periodo de “consultoría” pagado, o pedir alguna parte por adelantado antes de comenzar con el proyecto. También es recomendable averiguar si el cliente tiene la decisión de compra y la potestad de cerrar el negocio, para ver cuán genuino es este proyecto.

3. La Marioneta

cliente marioneta

Es una variable del Cliente Falso, es una persona que sirve como intermediario entre el cliente final y nosotros, puede ser solo una marioneta controlada por el cliente real.

Por ello asegúrate de que estas en contacto con el cliente real. Suele suceder que por trabajar con intermediarios entre nosotros y el cliente real, el intermediario termina convirtiéndose en un cliente más, lo que significa que son dos personas que darán sus puntos de vista y opiniones (distintas) sobre el mismo trabajo. Esto significa el doble de tiempo para terminar el trabajo, ya que cada revisión u sugerencia que necesitemos será primero evaluada por el intermediario que nos dará sus comentarios, nosotros realizaremos los cambios y recién será vista por el cliente final, y ¿saben qué? lo más probable es que al cliente final no le guste nada de los cambios que sugirió el intermediario.

4. El Cliente Helicóptero

cliente helicoptero

Es un cliente que quiere estar alrededor nuestro todo el tiempo (volando sobre nosotros todo el tiempo), supervisando cada movimiento que nosotros hagamos. Generalmente son clientes que consideran sus proyectos tan preciados o que dudan de nuestras habilidades como diseñadores web, que necesitan estar viendo cada paso que hagamos en el proyecto.

Este tipo de clientes quieren hacer el diseño web funcional para sí mismos, sin pensar en los usuarios, que son los que verdaderamente van a interactuar con la web, al final cuando ven que los resultados son inevitablemente horribles, lo primero que hacen es echarnos la culpa a nosotros, por no ser capaz de plasmar su visión de diseño en la web correctamente.

5. El Cliente sin Dinero

cliente sin dinero

La parte más importante del proceso de diseño de páginas web es asegurarnos de que el cliente nos pague. Siempre existe un cliente que por más buena voluntad e interés en ayudarlo mostremos, va a querer cambiar los términos de servicio sobre cuándo estará la página web y cuanto pagarán por el proyecto.

Tenemos que tener mucho cuidado con los clientes que nos dicen “Te pagaré cuando me paguen”, “Te pago cuando me des un avance”, etc. Esto significa que nosotros somos los que estamos corriendo todo el riesgo en el proyecto.

Si un cliente nos dice que tendrá el dinero pronto, entonces debemos responderle “estaremos encantados y listos para trabajar en cuanto recibamos nuestro pago”, cordial y sencillo.

6. El Emprendedor

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Este tipo de clientes es una variable del Cliente sin Dinero, es un cliente que no quiere darse el lujo de pagar antes por el proyecto de diseño web, sino que espera a que el proyecto sea exitoso para recién pagar.

Esta es una gran alarma que debemos de solucionar cuanto antes, en una situación como esta, somos nosotros los que corremos todo el riesgo, ya que estamos invirtiendo todo nuestro trabajo, tiempo y esfuerzo en un proyecto sin ninguna garantía.

Sin por alguna razón nos tenemos que ir por este camino, hay que tener mucho cuidado con elegir los proyectos, e insistir en que nuestras ganancias deben de tener equidad con el esfuerzo realizado. Lo mejor es plasmar todo bajo un contrato escrito y firmado.

7. El Amigo

cliente amigo

A veces un cliente potencial podría actuar como nuestro nuevo mejor amigo. Estos “amigos” quieren que salgamos a tomar un café o simplemente caer en la oficina debido a que pasaban por ahí.

Suelen agregarnos como amigos en el facebook, enviarnos emails con chistes o cosas graciosas, invitarnos alguna cosa, regalarnos entradas a eventos, etc. Es muy probable que este tipo de clientes utilicen la manipulación emocional para conseguir que trabajemos más para ellos, cobrándoles precios mucho más bajos y utilizándonos como su red de soporte ante cualquier problema que tengan.

Recordemos que nosotros no estamos en el negocio de diseño web para hacer amigos, y las relaciones solidas con los clientes se basan en el respeto mutuo durante un largo periodo de trabajo en conjunto. No hay problema con ir a tomar un café con un cliente, pero  no debemos mezclar la amistad con los negocios.

8. El Cliente del Infierno

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En mi opinión este es el peor cliente que podemos tener en nuestra agencia de diseño web, y lo podemos listar en varias formas:

  • – Los clientes que constantemente quieren hacer cambios sobre los cambios
  • – Los clientes que no responden
  • – Los clientes que imponen plazos imposibles
  • – Clientes que faltan a plazos
  • – Clientes que no quieren pagar por cualquier cosa que no usan

Este cliente infernal tiende a disfrazarse muy bien, por lo que es muy difícil detectarlo. Lo único que podemos hacer es asegurarnos de tener el proyecto sobre un documento bien detallado que explique todo el trabajo a realizar, para poder defendernos legalmente.

Y  nosotros ¿Somos buenos proveedores?

Vale la pena mirar nuestro propio desempeño como proveedor, nosotros como diseñadores web asegurarnos de hacer todo lo que debemos para mantener una relación de trabajo saludable con el cliente. Una buena forma es ver desde una perspectiva de cliente, imaginémonos si nosotros fuéramos los clientes ¿Cómo nos gustaría que se comportara nuestro proveedor?

Antes de hablar mal de los clientes, primero evaluemos nuestro trabajo como proveedores.

Por último, recordemos que ser un profesional del diseño de páginas web no trata de ser amigos de todo el mundo, sino de ser claro y directo con los clientes, para asegurarnos de que no haya manipulación emocional por parte de ellos.

A los clientes que cumplen con los plazos, que se enganchan con nosotros, que pagan a tiempo, etc; debemos de valorarlos mucho; por lo tanto, aférrate a ellos, no los dejes escapar y diles cuanto los aprecias.